“Cuándo te cuidas no pierdes tiempo, alcanzas tu mayor potencial”

29 de abril de 2017

Sara Fernández Aguayo es licenciada en Arte Dramático y profesora de la Escuela Municipal de Teatro de Vigo. Miembro de la Asociación Norte Americana de Dramaterapeutas, en la actualidad forma parte del grupo de investigación GIES 10 de la Universidad de Vigo, en el que desarrolla diferentes estudios sobre dramaterapia y salud mental. En la actualidad, imparte un curso sobre dramaterapia en el Aula UNED de Tui.

¿Qué es la dramaterapia?

La dramaterapia es el uso intencionado de los procesos teatrales para alcanzar objetivos terapéuticos. Se busca el desarrollo de la persona a través de los procesos teatrales y el juego dramático y se emplea tanto de forma individual como grupal.

¿Qué herramientas nos ofrece el teatro para desarrollar nuestra creatividad?

El teatro permite que la persona desarrolle sus capacidades desde la práctica, desde la acción, potenciando así su expresividad y desarrollando su creatividad. Ofrece un espacio seguro en el cual el ensayo- error es parte de un proceso. A nivel terapéutico cobra más importancia el proceso que el resultado ya que es a través en el proceso cuando desarrollamos los objetivos terapéuticos.

¿El arte puede cuidarnos?

En realidad nos cuidamos nosotros mismos, el arte es el medio a través del cual lo hacemos. El arte nos brinda la oportunidad de dejar de pensar, de hacer, de bajarnos del ciclo rutinario en el que estamos inmersos y reflexionar, disfrutar y vernos a nosotros mismos. Cada proceso artístico te regala la oportunidad de conocerte un poco más, de darte cuenta de cómo estás, de cómo quieres estar, de lo que pensabas que eras y de lo que realmente estas siendo…pero sobre todo te regala un proceso lleno de emociones, sentimientos, nuevas idas, nuevos proyectos y nuevos caminos.

En una sociedad dominada por el estrés y los tiempos, casi no queda tiempo para reflexionar sobre uno mismo. ¿Cómo debemos cuidarnos en el día a día?

Hemos asociado el cuidarse con dar forma a nuestro físico, olvidando la parte social y espiritual de la persona. Y las tres son esenciales para el bienestar. Creo firmemente que lo primero que debemos hacer es romper con la idea de que cuando nos cuidamos, tanto física, como espiritual o socialmente, estamos perdiendo tiempo. Tomamos decisiones con 16, 18, 20 años y nos aferramos a ellas ciegamente el resto de nuestra vida sin detenernos a pensar que cada suceso nos influye y puede cambiar nuestros ideales, nuestras ideas, nuestras metas. Es importante que cuidemos las tres áreas, debemos reequilibrarnos cada día y tomar el tiempo necesario para ello. Solo podrás influir de forma positiva en lo que hagas y en lo que te rodea cuando cuides cada una de estos tres aspectos. Cuando te cuidas no pierdes tiempo, alcanzas tu mayor potencial.