"Está demostrado que las emociones, tanto positivas como negativas, determinan el aprendizaje reforzando la memoria"

1 de diciembre de 2017

Vicente J. Ventosa es Doctor en Filosofia y CC. de la Educación y profesor universitario, además de jefe de la Sección de Juventud del Ayto. de Salamanca. Investigador con más de 50 libros publicados en Educación Social, Animación Sociocultural y Pedagogía del Ocio, es también fundador y presidente H.de la Red Iberoamericana de Animación Sociocultural (RIA). Aprovechando que el pasado fin de semana estuvo en el Aula UNED de Tui impartiendo el curso "Fomento de la actividad cerebral a través de actividades lúdicas" charlamos con él sobre la neuroeducación y sus posibilidades educativas.

En primer lugar, ¿qué es la neuroeducación y por qué es importante tener en cuenta sus hallazgos a la hora de educar?

Entiendo por neuroeducación la aplicación de las aportaciones de la neurociencia al ámbito de la actividad lúdico-educativa y sociocultural con el fin de fundamentarlas y desarrollar posibles aplicaciones y estrategias de animación sociocultural con incidencia no sólo grupal (como hasta ahora) sino también cerebral. 

Un cerebro triste o aburrido, ¿puede aprender?

Está demostrado que las emociones (tanto positivas como negativas) determinan el aprendizaje reforzando la memoria. Por el contrario el aburrimiento y la monotonía son enemigos de la atención y motivación, repercutiendo por ello negativamente en el aprendizaje.

El doctor Francisco Mora, uno de los principales expertos en neuroeducación de nuestro páis, ha señalado en más de una ocasión qué es necesario ser cautos ante las evidencias de la neuroeducación. ¿En qué estadio se encuentran las investigaciones en este ámbito?

Aunque la neurociencia ha revolucionado el estudio y el conocimiento del cerebro desde el advenimiento de nuestro actual siglo, sin embargo es aún una ciencia joven e incipiente, por lo que debemos tomar muchos de sus resultados con prudencia, sin caer en determinismos, reduccionismos, sensacionalismos, extrapolaciones superficiales o exageración de resultados. 

España no destaca como referente educativo a nivel internacional. ¿Qué cambios tiene pendiente nuestro sistema educativo?

Aunque en los últimos años, el sistema educativo español pienso que está reaccionando positivamente a la transformación tecnológica y metodológicamente, aún queda mucho por hacer en el ámbito de la formación y actualización del profesorado no sólo en la aplicación de dichas innovaciones, sino en el cambio de actitud y enfoque a la hora de organizar, planificar e implementar sus clases y materiales, teniendo en cuenta los nuevos entornos presenciales, semipresenciales y virtuales, así como los nuevos conocimientos derivados de la neurociencia en relación especialmente a los determinantes de la atención, la motivación y el aprendizaje.

Encuentre más información sobre el Profesor Víctor J. Ventosa en su web.