“La depuración de aguas es actualmente un reto para la sociedad”

3 de mayo de 2017

Nacido en Lugo en 1952. Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad de Santiago de Compostela, Antonio Miguel De Ron es Profesor de Investigación en la Misión Biológica de Galicia (MBG) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Ha sido Profesor Asociado en la Universidad de Santiago de Compostela y Profesor Tutor en el Centro de la UNED en Pontevedra. Del 24 al 26 de abril, impartirá para los trabajadores del grupo empresarial PSA Citroën y un pequeño grupo de estudiantes del Centro Asociado, un curso centrado en el análisis y tratamiento del agua. Participarán también como profesores del Curso los Dres. Paula Rodiño y Bernardo Ordás, de la Misión Biológica de Galicia. En esta entrevista nos explica mejor uno de los retos claves del s.XXI: la gestión de este bien esencial.

Según datos de la ONU, más del 80% de las aguas residuales resultantes de las actividades humanas se vierte en ríos o el mar sin que se eliminen los contaminantes. Aunque en España ya se han empezado a tomar medidas para evitar esta situación, ¿queda mucho todavía por hacer?

La depuración de aguas es actualmente un reto para la sociedad, fundamentalmente por dos razones. La primera es la contaminación física, química y biológica que supone para los recursos hídricos a escala global, y la segunda es la recuperación y reciclado de numerosas sustancias que se encuentran en las aguas residuales y que podrían ser de utilidad. En Europa, y por ello en España, la depuración de aguas residuales urbanas es una práctica obligada en cumplimiento de la Directiva 91/271/CE, en la cual se establece como principal objetivo proteger al medio ambiente de los efectos negativos de los vertidos de las aguas residuales urbanas y de los sectores industriales.

Con motivo del Día del Agua, Naciones Unidas ha presentado un informe de evaluación de los recursos hídricos, que se centra en las aguas residuales, y se pregunta si pueden ser un nuevo tipo de oro negro. ¿Pueden ser las aguas residuales un recurso?

Las aguas residuales urbanas - las más abundantes – pueden utilizarse para usos como el riego, aunque se está llevando a cabo de un modo limitado. Dado que actualmente existe una preocupación real por la escasez de recursos hídricos en muchos lugares, y su contaminación, la gestión de estos recursos está adquiriendo relevancia en los últimos tiempos. Por ello, además del fomento del uso responsable del agua, su tratamiento y reciclado merecen especial atención, mediante tecnologías innovadoras que, en el proceso de tratamiento, no sólo generen cero residuos, sino también productos de valor añadido. Esto supondría un salto tecnológico cualitativo, al cambiar el concepto de tratamiento de aguas residuales por el de tecnología de producción de recursos, contribuyendo, de este modo, a la generación de una nueva economía. A partir del tratamiento, con este nuevo concepto, de aguas residuales de origen urbano, industrial y agrícola, se podría lograr recuperación de energía en mediante metano y la obtención otros productos con valor añadido como los bioplásticos y fertilizantes biológicos, además de agua para el riego.

El 40% de la población mundial se enfrenta a la escasez de agua. ¿En España supone también un problema?

España, por su posición geográfica, está sometida a frecuentes accidentes meteorológicos, que hacen que las precipitaciones sean irregulares en el espacio y en el tiempo. Además, la precipitación se distribuye de forma irregular, ya que mantiene una estrecha relación con la configuración del relieve. En general, las precipitaciones disminuyen de norte a sur y las de la vertiente atlántica son superiores a las de la vertiente mediterránea; asimismo las precipitaciones más abundantes se producen en las laderas de los sistemas montañosos situadas a barlovento de los vientos húmedos, frente a las de sotavento, donde las cantidades son generalmente inferiores.

Si se tienen en cuenta datos promedio, la precipitación media anual está en valores 1000-2000 mm en el norte y noroeste de la Península, 400-1000 mm en las zonas centrales y por debajo de 200 mm en zonas puntuales del centro y levante. En las islas, los valores medios en Baleares están entre 600-800 mm y en Canarias, por su ubicación y geografía son muy diversos, aunque generalmente por debajo de 400 mm, con notables excepciones. 

¿En qué situación se encuentran las aguas españolas? ¿Y las gallegas?

Como ya se ha comentado, España sigue la normativa Europea, por lo que las aguas residuales deben tratarse de modo habitual, aunque es cierto que hay episodios de contaminación de aguas continentales y marinas, debido a causas naturales y a errores humanos. Un caso que ilustra, en el caso de Galicia, es la calidad de las aguas costeras, lo que ha permitido que en 2016, ondeasen en las playas 123 banderas azules, como garantía de la calidad del agua de dichas playas.