“La solución a la violencia de género, pasa por la educación en igualdad, en inteligencia emocional y en democratización familiar”

1 de marzo de 2017

Javier Mingorace es pedagogo, mediador y experto en violencia de género. Del 20 al 25 de febrero visitará el Centro Asociado para impartir el curso "Prevención de la violencia contra las mujeres". Con él hemos charlado sobre una pandemia de proporciones mundiales, la violencia machista. 

La Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea informaba recientemente que una de cada tres mujeres europeas ha sufrido violencia física o sexual. ¿Es la violencia machista una epidemia?

Totalmente de acuerdo. Es un concepto que incluso la propia OMS ha definido como una “pandemia de proporciones mundiales”.

En el informe redactado por la Agencia de los Derechos Fundamentes se recoge que una de cada tres mujeres mayores de 15 años ha sufrido este tipo de violencia por parte de algún marido, novio, amante o expareja. ¿Podemos identificar las causas?

Las causas pueden ser diverso tipo y hay que hacer un diagnóstico particular de cada caso de violencia machista y de su desarrollo particular. Dicho esto, sí podemos identificar algunos antecedentes o elementos de riesgo en algunos hombres que pueden provocar episodios de violencia contra las mujeres. De hecho, es muy común que los maltratadores presenten un historial de violencia previa, posean una baja autoestima, registren un elevado consumo de alcohol y drogas o muestren un escaso control de la impulsividad.

¿Qué estrategias de prevención podemos implementar desde instituciones públicas, medios de comunicación y otros organismos?

La solución de este problema, a media y largo plazo, pasa por la educación en igualdad, en inteligencia emocional y en democratización familiar. Y, por supuesto, por un esfuerzo económico, social y humano que permita implementar de una forma rápida y eficiente medidas como las aprobadas recientemente por el gobierno. Éstas recogen algunas de las exigencias más reclamadas por organizaciones y profesionales: más recursos para los puntos de atención a las víctimas, acompañamiento a las mujeres a la hora de presentar una denuncia, mejor formación para profesionales expertos, mayores garantías de protección a las mujeres para evitar los ataques de su agresor, etc.

¿Es la violencia machista un problema de educación?

La educación es una de las posibles estrategias de tratamiento para su erradicación definitiva.