"En la actualidad hay una mayor disponibilidad de drogas y el consumo se ha extendido a todos los estratos sociales"

26 de febrero de 2017

Pablo González Romero, doctor en Psicología Clínica y de la Salud, experto universitario en drogodependencias y psicólogo especializado en el tratamiento integral, prevención y reinserción de pacientes drogodependientes y con trastornos de la personalidad. Del 24 de febrero al 24 de marzo impartirá el seminario Tratamiento de las drogodependencias. Un enfoque biopsicosocial, que tiene como objetivo dotar a los participantes de conocimientos actualizados sobre las actividades y programas que muestran efectividad en el campo relativo al tratamiento de las drogodependencias desde un punto de vista multidisciplinar a nivel psicológico, médico y socioeducativo, así como ofrecer una serie de pautas y conocimientos introductorios en el ámbito clínico de la evaluación y tratamiento a la adicción a sustancias psicoactivas

España se sitúa a la cabeza de Europa en el consumo de drogas. ¿A qué se debe?

En mi opinión se trata de un asunto en esencia cultural y educativo. España y, en general, la zona mediterránea, por tradición y producción siempre ha presentado unos porcentajes de consumo de alcohol per cápita/año muy elevados, si bien dicho consumo estaba distribuido a lo largo de todos los días de la semana y asociado a las horas de las comidas; en contraposición, el consumo de alcohol en los países del centro y norte de Europa se caracteriza por la ingesta muy elevada de alcohol durante los fines de semana y en horario nocturno. En la actualidad, se ha “importado” a nuestro país ese modelo centroeuropeo de consumo elevado de alcohol en los fines de semana asociado al ámbito recreativo y de fiesta, manteniéndose también el consumo regular a lo largo de la semana.

En lo que respecta a las drogas ilegales, es cierto que España está a la cabeza del consumo de cannabis en Europa, lo cual se puede achacar también a factores educativos y sociales, jugando un papel fundamental la gran disponibilidad, la tolerancia social y por qué no decirlo, la constatación por parte de los consumidores de que el cannabis no es esa sustancia a la cual se ha tratado de comparar a lo largo de los últimos años con las mal llamadas “drogas duras”.

Ya hablando de otras sustancias como la cocaína, las anfetaminas o la MDMA o “éxtasis” (todas ellas sustancias estimulantes aunque esta última con alguna particularidad) el factor uso recreativo es determinante para que se alcance esa prevalencia en el consumo, ya que nuestro país se viene caracterizando desde hace unos años por la cultura de fiesta hasta altas horas de la noche, siendo estas sustancias consumidas principalmente en ambientes asociados al ocio nocturno debido a sus característicos efectos. 

¿Es posible elaborar un perfil general del consumidor de drogas?

Puesto que el alcohol, el tabaco y las bebidas con cafeína son drogas consumidas por la gran mayoría de la población, se hace muy complicado elaborar un perfil particular del consumidor de drogas; se podría decir que todos comparten la búsqueda de los efectos positivos derivados de ese consumo, es decir, las sensaciones placenteras.

Si hablamos del consumo de drogas ilegales, habría que añadir que los consumidores buscan conseguir esos mismos efectos positivos sumándole la experimentación con el propio cuerpo/mente y la búsqueda de nuevas sensaciones y, en ocasiones, de estar tomando la “fruta prohibida”: de estar transgrediendo, en cierto modo, el orden o la legalidad vigentes. 

Los jóvenes se inician cada vez más pronto en el consumo de drogas. ¿Qué papel juega la prevención para evitar este tipo de conductas?

El papel de la prevención es fundamental a la hora de que el inicio del consumo no se llegue a producir o que éste se retrase. En el caso de que el consumo se produzca, se hace imprescindible que el consumidor esté informado de una manera adecuada, sin información sesgada, acerca de los efectos tanto positivos como negativos del consumo ya que, tal y como se ha podido comprobar a lo largo de los últimos años, una prevención basada en el miedo, en la información sesgada y cargada de tópicos y prejuicios morales, no sólo se ha mostrado poco eficaz si no que incluso puede llegar a ser contraproducente. Cuando un adolescente después del primer consumo de alcohol o de cannabis comprueba que tan sólo se le reportan efectos positivos o agradables, toda la estructura que a nivel cognitivo tenía con respecto a las drogas se le puede derrumbar, se puede llegar a cuestionar la validez de toda la información que hasta el momento había recibido sobre ellas. Es por ello necesario hablar de las drogas con los jóvenes de una manera objetiva y llevar a cabo estrategias preventivas basadas en evidencias científicas. 

Si hacemos un repaso histórico y comparamos el consumo actual de drogas con el de hace 20 o 40 años, ¿qué ha cambiado?

En la actualidad hay una mayor disponibilidad de drogas y el consumo se ha extendido a todos los estratos sociales: ya no hay un estereotipo del consumidor de drogas como podía haber hace 20 o 30 años si no que mucha más gente consume drogas aunque de manera distinta, asociada más a contextos de ocio, presentándose en mayor medida dificultades relacionadas con el abuso más que con la dependencia. También la problemática en este sentido es distinta ya que apenas existe ese perfil de heroinómano o drogodependiente marginal y delincuente y el adicto está más socializado, todo esto refiriéndonos a nuestro medio. En otros países fuera de Europa la problemática es radicalmente opuesta. 

Si en los ochenta era la heroína, ¿cuál es hoy la droga más consumida en España?

Es conveniente apuntar que la heroína, por fortuna he de añadir, nunca ha sido la droga ilegal más consumida en el Estado español; si es cierto que en los años 80 era la droga, exceptuando al alcohol y al tabaco, que causaba mayor número de problemas sanitarios y la que, sin género de dudas, causaba mayor alarma social al estar asociada en un enorme porcentaje (superior al 80% en algunos años) a los delitos menores: atracos a particulares y pequeñas empresas, robos y asaltos a farmacias, además de ser el adicto a la heroína o “yonqui” un personaje estigmatizado y rechazado a nivel social.

Hoy en día y descartando el alcohol, el tabaco y la cafeína, las cuales, vuelvo a insistir en ello, son drogas, sin duda la sustancia psicoactiva más consumida en nuestro país es el cannabis, seguida de la cocaína.

¿A quién va dirigido y cuál es el objetivo del curso?

Aunque el curso tiene una orientación sociosanitaria y psicoeducativa, está dirigido a todas aquellas personas que tengan interés en aventurarse en el mundo de la prevención del consumo de drogas y de educación para la salud, por lo tanto no habría un perfil particular de alumno ni estaría restringido a personas con formación en dichas áreas.

Dentro de los objetivos del curso y partiendo de la realidad de que la gente ha consumido, consume y consumirá sustancias psicoactivas, me gustaría que los asistentes tuvieran una serie de conceptos básicos muy bien asimilados y clarificados y que sobre todo sean conscientes de que la prevención es fundamental para evitar que se produzcan problemas relacionados con el consumo de drogas. Del mismo modo, me parece que es de suma importancia que sean conscientes de que las estrategias preventivas se pueden llevar a cabo desde entornos muy próximos como son la familia o el grupo de amigos o vecinos, no sólo desde las administraciones o instituciones.

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